Noviembre
23

Han sido meses, demasiados, los que hemos pasado sin dar señales de vida, pero no os asustéis. Ni un solo minuto hemos permitido que nuestras mentes acusaran el descanso, porquees mucho lo que nos jugamos. Hace ya dos años, dos largos años desde que decidimos dar el paso al frente y ponernos manos a la obra en la lucha contra el maltrato, de cualquier tipo. Aunque somos conscientes de que existen muchos tipos de maltrato, centramos nuestros esfuerzos y nuestros recursos en la defensa a ultranza de las mujeres y los niños. Lo hicimos así por muchas razones, algunas que no viene al caso aclarar ahora, pero la principal fue la escasez de medios.

Desde el principio quisimos hacer las cosas a lo grande, montamos una oficina modesta, para tener una presencia física que dejara claro donde estamos y lo que hacemos. No duró mucho la iniciativa de un local en el que poder atender a nuestros socios y amigos, pero nadie da nada por nadie. Desde el principio ha sido el esfuerzo personal de las personas que componen la junta directiva las que han sacado adelante a la asociación, asumiendo cada gasto, sacando de debajo de las piedras lo necesario para que no faltara en casa de estas guerreras nada, ni un juguete en Navidad, ni comida que llevarse a la boca, ni una sonrisa que adornara su cara.

Pero se acaban los recursos, lenta pero inexorablemente, y si las cosas no mejoran, tenemos pronta fecha de caducidad. No hemos vendido nuestra alma al feminismo radical, ni nos hemos escondido delante de nadie. No hemos cambiado. No hemos pedido subvencones por lo que de verder el alma suponen. No podemos más. Es el momento en que los que nos apoyan y aplauden desde el anonimato dan un paso al frente, o nos vemos obligados a cerrar.

Hemos creado una plataforma de micrononativos. Por solo un euro al mes, puedes ayudarnos a seguir vivos. Solo tienes que entrar  aqui y seguir las indicaciones que te van dando. Tienes que registrarte en el grupo, pero además sería un regalo que convencieras a tus amigos y familiares, porque la lucha contra el maltrato es una guerra de todos.

Muchos se llenarán la boca de bonitas palabras, pero no meterán las manos en el bolsillo para ayudar. Es solo un euro, una cantidad tan ridícula que es complicado encontrar la excusa. Estamos en tus manos. Es ahora, o nunca.

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